Es sin duda una de las películas “clásicas” que han dejado huella en generaciones enteras de espectadores. Basada en la novela homónima de Margaret Mitchell, cuenta una historia atractiva y entretenida, con una protagonista femenina de fuerte personalidad, y sabe reflejar magistralmente el trasfondo histórico, mostrando lo que supuso la Guerra de Secesión en los estados norteamericanos del Sur. Si nos ubicamos en 1939, año de su estreno, cabe entender los grandes avances que la misma aporta desde el punto de vista de la técnica cinematográfica y narrativa, y de la interpretación. Se comprende que “Lo que el viento se llevó” obtuviera 10 Óscars de la Academia.

Pero con las películas antiguas es más fácil valorar si su éxito estaba vinculado a un momento determinado, o contienen aportaciones de más largo alcance. En este caso creo que hay muchos motivos para afirmar que estamos ante una de las mejores películas de todos los tiempos. Permanece, en primer lugar, como uno de los mejores retratos cinematográficos de la época histórica que refleja (lo que no implica que sea necesariamente realista, pues parece seguro que muestra una visión un tanto idealizada del Sur prebélico). En segundo lugar, sigue siendo ejemplo de magníficas interpretaciones de las que crean escuela, y además consigue un extraordinario equilibrio entre ellas: Viviean Leigh está inconmensurable a la hora de dar vida a Scarlatta O´Hara; Clark Gable permanece como el icono cinematográfico de toda una época, con un estilo admirado por toda una generación de mujeres e imitado por los hombres (y si se me permite decirlo, mucho más “galán” que algunos que vemos ahora). En tercer lugar, es uno de los más trabajados retratos cinematográficos femeninos que conozco, mostrándonos una mujer fuerte pero caprichosa, enérgica pero paradójicamente frágil, terca pero voluble, de la que el espectador no puede sino enamorarse. Y, sobre todo, construye magistralmente una potente historia de amor, mostrándonos cuánto daño puede hacerse a sí misma y a los demás una mujer que permanece obstinadamente enamorada del hombre equivocado…